Qué cambia con el nuevo Sistema Nacional de Semillas y Plántulas?

Desde marzo, se encuentra vigente el nuevo Sistema Nacional de Semillas y Plántulas del Ministerio de Agricultura, luego de más de dos años de debates con el sector productivo. El sistema busca garantizar la identidad y calidad del material de multiplicación y reproducción vegetal producido, comercializado y utilizado en todo el país.

El propósito de la actualización del documento fue adecuar la regulación a la realidad y dinámica del sector productivo y promover la modernización y reducción de la burocracia en el sector regulatorio. También buscó equilibrar el enfoque entre proceso y producto final, mejorar el proceso de certificación de semillas y plántulas, frenar la producción y venta de productos ilegales y asegurar las garantías de identidad y calidad de semillas y plántulas disponibles en Brasil.

La regulación en el sector es importante para combatir la piratería y la evasión fiscal. Según la Associação Brasileira de Sementes e Mudas (Abrasem), el 29% de las semillas utilizadas en el país son semillas no oficiales. También según la institución, la piratería genera una pérdida estimada de R $ 2,5 mil millones anuales al sector semillero nacional y evade R $ 2,0 mil millones en impuestos.

Entre los cambios provocados por el nuevo texto, destaca el nuevo requisito de que el productor identifique tanto la semilla o plántula reservada como el lugar de almacenamiento de esta reserva. El nuevo decreto también busca promover una clara diferenciación entre el usuario y el productor ilegal de semillas y plántulas, estableciendo delitos distintos y proporcionales a las actividades.

En este artículo mostraremos los principales cambios que entraron en vigencia y que demandan la atención del productor rural.

Vea otros cambios provocados por el nuevo decreto

El nuevo texto simplifica el contenido, reduciendo 10 páginas en comparación con el decreto anterior, y muchos puntos de la versión anterior del documento se dejaron sin cambios.

El Decreto No. 10.586 / 2020 establece disposiciones sobre:

  • La producción y certificación de semillas y plántulas y reglas generales sobre especies forestales y especies de interés medicinal o ambiental;
  • Establece reglas sobre el comercio interno y el transporte de semillas y plántulas, incluso para fines de exportación e importación;
  • Normas sobre el uso de semillas y plántulas para sembrar o plantar;
  • Disciplina la auditoría e inspección de semillas y plántulas;
  • Disciplina prohibiciones, infracciones, medidas cautelares, sanciones y demás normas relativas al proceso administrativo de inspección y sanción de las actividades relacionadas a la materia.

A partir de ahora se permitirá mantener una reserva técnica de semillas o plántulas. Si el productor quiere solicitar al Ministerio que pruebe la germinación de la semilla adquirida, el plazo para ello se ha ampliado de 10 a 20 días. Sin embargo, la obligación de declarar las áreas plantadas al Ministerio de Agricultura se mantiene, no solo con los cultivares protegidos, sino también con los de dominio público.

Además, el Registro Nacional de Sementes e Mudas (Renasem) se detalló más en el nuevo Decreto. Su finalidad es capacitar a personas físicas o jurídicas para realizar las actividades de producción, procesamiento, envasado, almacenamiento, análisis o venta de semillas o plántulas. También se incluyen aquí las actividades de responsabilidad técnica, certificación, muestreo, recolección o análisis de semillas o plántulas.

El nuevo documento deja más claro, por ejemplo, qué personas físicas o jurídicas pueden quedar exentas de inscribirse en este registro. El período de validez de este registro también se amplió de 3 a 5 años. Anteriormente, el productor o interesado tenía 60 días después del vencimiento para solicitar la renovación. Pero si no es posible localizarlo, se le anulará el registro de oficio. Por tanto, es fundamental mantener el registro actualizado.

Cambios en el Registro Nacional de Cultivares

Otro punto importante que trae la nueva regulación es el Registro Nacional de Cultivares. Este documento está destinado a habilitar previamente cultivares para la producción y venta de plántulas en Brasil.

El cuidado con la llegada de semillas no autorizadas del exterior es importante porque esta práctica puede introducir plagas o enfermedades que no existen o son erradicadas en el país y ocasionar pérdidas económicas a los productores.

El nuevo decreto busca, sobre todo, promover una clara diferenciación entre el usuario y el productor ilegal de semillas y plántulas, estableciendo distintas infracciones, proporcionales a las actividades.

A partir de ahora, cualquier interesado en registrar un cultivar dispondrá de un plazo de 30 días desde la instalación de los ensayos de Valor de Cultivo y Uso (VCU) para comunicar al MAPA la fecha y lugar de instalación de las pruebas VCU. Cualquier cambio en las pruebas también tendrá 30 días para ser comunicado al MAPA.

Por otro lado, los cultivares importados con fines de investigación están exentos de registro en la RNC. También los cultivares tradicionales o criollos, utilizados por los agricultores familiares, los asentados de la reforma agraria o los pueblos indígenas, ahora pueden estar exentos del registro en la RNC.

Los detalles sobre la identificación de semillas y plántulas se tratan ahora en normas complementarias, lo que permite establecer diferentes requisitos, según los grupos de especies.

Como hemos visto, el nuevo Sistema Nacional de Semillas y Plántulas trajo cambios importantes para garantizar la identidad y calidad del material de multiplicación y reproducción vegetal producido en territorio nacional.

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